El Instituto de la Mujer pide la eliminación del masculino genérico

30 de November de 2006

Hay ocasiones en que uno se pregunta por qué se gastan nuestro dinero en cosas absurdas, hoy es uno de esos días. Me he permitido guardar el artículo en la categoría de humor porque creo que no se merece otra cosa.

Según leo en Barrapunto: “El Instituto de la Mujer pide la eliminación del masculino genérico

Hace no mucho nos ocupamos de la incorrección lingüística de la corrección política. Quien pensase que era exagerado, puede contrastarlo hoy con la campaña que ha presentado la directora del Instituto de la Mujer, que incluye una aplicación llamada nombra.en.red para “abrir un horizonte nuevo en el que la mujer se apropie de la lengua”. Propone que se reconozcan, entre otras, ‘albañila’, ‘estudianta’, ‘bachillera’, ‘bedela’, ‘elaboradora’, ‘miembra’ (pero no ‘artisto’, ‘telefonisto’, ‘transportisto’, ‘dentisto’ u ‘oculisto’), pese a ser muchas de ellas sustantivos de género común. No se queda ahí, sino que la directora aprovecha la ocasión para regañar a la Academia por su tendencia ” antropocéntrica ” [sic].
La directora de este organismo público pretende aleccionar a todos los ciudadanos sobre cuestiones léxicas, pero desconoce que el prefijo griego anthropos se refiere al ser humano, no únicamente al varón, de lo contrario habría que suponer que la antropología solo estudia al varón, lo mismo que el principio antrópico, que los depredadores antropófagos respetan a las mujeres y que la filantropía es el amor a los varones y, por tanto, filántropo, en lugar de benefactor, sería sinónimo de homosexual.
Lo que produce sonrojo no es tanto que se use el dinero público para adoctrinar moralmente mediante el lenguaje, eso ya lo hacían los antiguos gramáticos, sino hacerlo desde el total desconocimiento de la lengua que pretenden reformar.

Trabajando desde Linux

27 de November de 2006

Durante este fin de semana he estado cacharreando un poco con el ordenador. Desde el pasado verano tenía instalado Windows XP junto con Ubuntu, y aunque al principio este último sistema operativo lo usaba bastante no terminaba de convencerme… Y sin embargo, quería utilizarlo.

Leyendo un artículo en Dosydoscuatro.com decidí probar esta versión y aunque ciertamente la instalación resultó fácil y el sistema arrancaba muy rápidamente había cosas que no me gustaban. Lo siento pero eso de tener que instalar actualizaciones de programas como Firefox sin repositorios no me parece práctico ni útil para los que no somos demasiado expertos. Ya digo todo funcionaba bien, me reconoció todo a la primera pero no me sentía cómodo.

Así que decidí dar una oportunidad más a Ubuntu e instalé la última versión, la 6.10. La instalación me pareció algo más lenta que la de la versión 6.06, aunque he de reconocer que poder navegar por internet mientras estás realizando la instalación y cacharrear con el sistema operativo es una maravilla. Una vez instalado he de reconocer que aunque los cambios no son espectaculares (nueva ventana de arranque, alguna nueva aplicación como F-Spot que tengo ganas de probar con calma, nuevos temas, versiones actualizadas de Firefox u Open Office, Gnome 2.16…) creo que merece la pena.

Por motivos de trabajo me estoy planteando usar únicamente un sistema operativo libre. Llevo casi un año preparando todos los apuntes de mis alumnos en Open Office y os aseguro que nada tiene que envidiar al famoso Office de Microsoft. Algunos alumnos se extrañan de que los apuntes que les paso estén hechos con un programa gratuito, pero gratuito de verdad, no pirateado y ya he pasado cuatro o cinco copias de open office para que puedan comprobarlo por sí mismos.
Veremos cómo va esta vez la experiencia, pero sólo os puedo decir que desde el sábado sólo he arrancado XP para entrar a una web -muy mal diseñada por cierto- que sólo admitía la navegación con Internet Explorer.

¡¡Pero es que yo no soy una señora, soy una niña!!

La CaixaAcabo de abrir el buzón de correos y me he encontrado con una carta para mi hija, se la enviaban desde La Caixa.

No es que no confíe en mi hija, pero la curiosidad me ha podido y he abierto la carta. Antes de que alguien piense mal, debo aclarar que mi hija aún no tiene tres años (los cumple mañana) y no sabe leer, de ahí que sea yo quién abre las cartas que van dirigidas a ella. Como esperaba simplemente se trataba de una felicitación por su cumpleaños, por cierto con fecha de mañana -y es que Correos cada vez va más rápido ;) -.

Le he leído la carta a Paula diciéndole que se la enviaban desde un banco. Al llegar a lo de apreciada señora la cara que ha puesto ha sido un poema… Simplemente ha dicho:

Pero es que yo no soy una señora, soy una niña

Y es verdad, Paula mañana cumple tres años, y eso de que le llamen señora tan pronto no le ha gustado demasiado. Supongo que La Caixa tendrá alguna aplicación que salte cuando algún cliente cumpla años, pero ya puestos no estaría de más que identificara los años que cumple, porque luego pasan cosas como esta.

¿Cuánto es 78 x 23?

23 de November de 2006

En 86400 -me ha gustado muchísimo este blog- realizan una interesante y fácil pregunta ¿cuánto es 78 x 23?

La pregunta no esconde nada, no se trata de ningún truco ni nada por el estilo, es algo mucho más sencillo que todo esto, veamos como nos lo cuentan:

¿Cuánto es tan 78 x 23? No importa. De hecho, incluso ni me tomé tiempo en sacarlo porque tu mismo lo has hecho por mí.

La verdadera pregunta es
¿cómo sacaste la respuesta?

* Con la calculadora de tu sistema operativo
* Con una calculadora electrónica (la típica del cole)
* Con la calculadora de tu móvil, reloj, etc…
* Lápiz y papel
* Con tu cerebro únicamente
* Con otros métodos (como Google, …)
¿Cómo lo habrías resuelto hace 10 años? ¿y hace 20 años? Supongo que la mayoría de vosotros habría utilizado una máquina para calcular la respuesta a esta multiplicación que es bastante simple. ¿Eso te incomoda?

Cuando era mucho más joven, era bastante bueno en aritmética mental. Pero entonces alguien me compró un reloj con calculadora por Navidad. Entonces era un tonto, como lo soy ahora, y pensé que el reloj estaba muy guay. Lo utilicé tantas veces que he conseguido 20 años más tarde ser bastante malo con la aritmética mental. Puedo hacerlo, pero seguro que mucho más lento que antaño. Y eso me entristece bastante.

La realidad de vivir en 2006 es que la mayoría de nosotros ya no necesitamos la aritmética para nada en nuestra vida. Las calculadoras y los ordenadores están por todas partes y son más rápidas de lo que podremos ser los humanos. No me preocupo porque estamos creando una sociedad en donde la gente no puede multiplicar números de dos dígitos con su cabeza, pero si me preocupa otros efectos secundarios.

El cerebro humano está entre uno de los “instrumentos” más complejos conocidos por la ciencia moderna. A pesar de los grandes avances en medicina del cerebro, sigue siendo relativamente desconocido. ¿Nuestra dependencia al aumento del uso de ordenadores para cálculos mundanos nos está haciendo menos inteligentes en otras áreas? ¿Somos capaces de producir menos Da Vincis, Einsteins, Rutherfords o Mozarts porque estimulamos menos nuestro cerebro?

¿El uso del Photoshop o Illustrator está produciendo mejores artistas gráficos o está permitiendo que los artistas mediocres prosperen? ¿Los procesadores de textos han permitido que produzcamos autores mejores que los días en donde la máquina de escribir o la pluma convivían? ¿GarageBand, CakeWalk, u otras herramientas de música está produciendo a nuevos y mejores músicos y canciónes o la guitarra acústica y el piano son los que realmente sacan nuestra creatividad?

Espero haber despertado tu interés en esta pregunta, porque pienso que es bastante importante. Si tienes niños jóvenes debes pensar sobre si este tipo de educación moderna es mejor que la educación que recibiste. Puedes también pensar quizá si una visita a Google es tan buena como una visita a la biblioteca.

No pienses que odio los ordenadores, ni mucho menos. Simplemente a veces me preocupo de que las máquinas estén mermando el potencial verdadero de mi cerebro. Quizá podría haber sido un gran matemático si no me hubieran regalado aquel reloj con calculadora.

No sólo resulta interesante el artículo sino también la discusión que se genera en los comentarios a partir de él.

Recuerdo cuando iba al colegio que una de las cosas que más me gustaban y más gratificante me resultaba era cuando la profesora nos hacía ejercitarnos con el cálculo mental, lo cierto es que me lo pasaba en grande y además se me daba de maravilla. Por mi trabajo sigo realizando multitud de operaciones mentalmente y aunque evidentemente una calculadora es más segura en muchas ocasiones el cálculo mental es tan rápido como la mejor de las calculadoras. Además noto que impresiona mucho a los chavales -sobre todo a los más pequeños- el que les calcules de memoria una raíz cuadrada o les hagas multiplicaciones de dos cifras de modo casi inmediato, les parece algo complicadísimo pero es que las cosas hoy, para bien o para mal, ya no se hacen como hace 20 años.

Nueva actualización de Picasa

22 de November de 2006

Hace un rato al ejecutar Picasa el programa se me ha actualizado a una nueva versión, en concreto se trata de la 2.6.

En la nueva versión los desarrolladores van a probar una serie de mejoras en la compatibilidad con Windows Vista, nuevos controladores para la grabación de Cd´s y una serie de arreglos en la actualización de los vídeos.

En cualquier caso si preferimos una versión estable recomiendan la 2.5.

Las fotografías más famosas de la historia

Vía e-interiores llego a una selección de las que podrían ser las más famosas fotografías de todos los tiempos.

Métodos curiosos de multiplicar

21 de November de 2006

A veces para multiplicar no hace falta aprenderse las tablas, consimplemente dibujar unas líneas tenemos todo prácticamente resuelto. No es que sea lo más rápido, pero funcionar parece que funciona.


Easy Mental Multiplication Trick - video powered by Metacafe

Vía: Javi Moya.

El País renueva diseño (y hasta nombre)

20 de November de 2006

El país.comDespués del grave error que cometió hace ahora cuatro años cuando decidió cerrar sus contenidos y apostar por las noticias de pago -¿a quién se le ocurriría poner puertas al mar?- y que nos llevó a muchos lectores habituales a cambiar de medio de referencia en Internet, El País acomete una serie de cambios que van justo en sentido contrario a la idea que pusieron en marcha entonces.

Lo más llamativo sin duda es el paso a los 1024 pixeles, algo que ya hicieron en su momento Abc, El Mundo, Marca o 20 minutos entre otros, y apuesta como los anteriores por un menú de navegación horizontal y bastante más simplificado que el anterior. Esto en cuanto al aspecto visual, pero más llamativo aún es su intención de realizar un medio más participativo, dando posibilidad a los lectores de comentar, valorar, etc. las noticias, algo que pese a todo no es nuevo en Internet.

Curiosa también la iniciativa del cambio de nombre con el paso del punto es al punto com, quizás haciendo un guiño a los lectores de fuera de España, aunque esto tampoco supondrá para los lectores habituales un cambio considerable.

Me ha llamado la atención, aunque no me ha funcionado en ningún caso, la inclusión de enlaces en los artículos que según parece permitirá saltar a otras informaciones de interés, publicadas en ELPAIS.com o en otros medios, -veremos si en esto hay sectarismo o no- porque así, de primeras no me creo que vayan a enlazar en demasiadas ocasiones a El Mundo o Libertad Digital por poner un par de ejemplos.

Me gusta el diseño, creo que ha mejorado notablemente, ahora falta que verdaderamente cuaje. ¿Cuál será el próximo paso de El Mundo? Seguro que no tardan demasiado.

Pérez Reverte y los guías del Monasterio del Escorial

Curioso lo que le ha ocurrido a Arturo Pérez-Reverte cuando visitaba junto a unos amigos el Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

[…] Y estando en eso, en la cripta, justo cuando les explicaba que a un lado están los reyes y a otro las reinas que fueron madres de reyes, incluida la única reina varón –Francisco de Asís de Borbón, a quien con mucho esfuerzo de voluntad suponemos padre del rey Alfonso XII–, un vigilante jurado se acercó a preguntarme si tenía carnet o tarjeta de guía. Le dije, sorprendido, que no tenía nada que me acreditase como parte de tan respetable gremio, y el hombre –algo incómodo, todo hay que decirlo– me dijo que en tal caso no podía explicar a nadie cosas sobre el monasterio. «Sólo los guías oficiales –añadió– pueden hablar aquí.»

Cuando, a los diez segundos de mirarlo fijamente para asimilar aquello, caí en la cuenta de lo que me estaba diciendo, bajé la voz cuanto pude y le dije, casi al oído, que estaba enseñándoles aquello a mis dos amigos, que ningún guarda jurado podía inmiscuirse en mis conversaciones, y que, como hombre libre que soy, tanto en el Escorial como fuera de él, tenía intención de seguir hablando de lo que me saliera de los cojones. «Es que no puede usted hacerlo», opuso el hombre, ya un poco nervioso. «Claro que puedo –respondí–, a menos que me eche del monasterio o me pegue un tiro.» Y así quedó la cosa. El vigilante se estuvo quieto en su sitio, yo terminé de contar a mis amigos la historia de la cripta, y empezamos a subir las escaleras, de camino a donde están los infantes, reinas sin hijos y demás. Pero me había quedado el ánimo removido, a ver si me entienden. Dicho de otra forma, tenía un cabreo de los que piden sangre. Así que dije a mis amigos que siguieran adelante, que los alcanzaba en un minuto, y volviendo sobre mis pasos me fui derecho al guardia. «Llevo más de veinte años visitando esto y nunca me había ocurrido algo así», dije. Por la cara compungida que puso, me di cuenta en seguida de la situación. «No es cosa suya, ¿verdad?», concluí. Negó con la cabeza. «Es que había una guía detrás de usted mirándome con mala cara», dijo al fin. Entonces caí en la cuenta. «¿Qué pasa? –pregunté–. ¿A los guías no les gusta que un particular les haga la competencia?» El guarda me miraba, confuso. «Son las órdenes que tengo», murmuró. «Pues dígale a quien le dé esas órdenes estúpidas que son anticonstitucionales, porque la palabra es libre», le aclaré. «Y añada además, de mi parte, que se vaya a hacer puñetas.» Al oír aquello sonrió el hombre, al fin, y movió la cabeza. «No puedo decirles eso», respondió. «Tiene usted razón –le dije–. Pero yo sí que puedo.»

Y aquí me tienen ustedes hoy, con su permiso. Pudiendo.

Aquí el artículo completo.

Vía: Menéame.

La página de la RAE

19 de November de 2006

RaeHace un rato entraba en la página web de la Real Academia Española a buscar el significado de una palabra y supongo que como muchos otros he metido la pata… Me he ido directamente a la caja de búsqueda, donde dice buscar -¿no es lo más lógico?- y claro lo que me ha salido ha sido surrealista… Inmediatamente me he dado cuenta que esa caja de búsqueda no está destinada a buscar palabras en el diccionario, sino a realizar búsquedas internas en la web de la RAE.

El diseño de la página me parece espantoso, o cuando menos equivocado, y ahora que tan de moda está hablar de usabilidad creo que la RAE se merece un cero en este aspecto. Si algún incauto como yo quiere buscar el significado de una palabra debe ir a uno de los veinticinco enlaces que hay entre las columnas de la derecha y la izquierda de la página y posteriormente teclear la palabra en otra caja de búsqueda que, esta vez sí, nos dará el resultado esperado.

Supongo que uno se acostumbra a las cosas sencillas y no sé por qué me había imaginado que la página de la RAE sería algo al estilo de Google es decir una sencilla y funcional caja de búsqueda donde escribir lo que buscamos y que inmediatamente nos ofrece los resultados.

Lo único bueno que he encontrado es la posibilidad de añadir el diccionario al navegador, evita complicaciones y es infinitamente más rápido y directo.